
TAAC ofrece un modelo de aprendizaje práctico. Las actividades son diseñadas específicamente para cada caso, y los asistentes experimentan situaciones en las cuales necesitan definir y aplicar estrategias para resolver conflictos y alcanzar objetivos. En todos los casos se encuentra presente la interacción con los caballos (sin llegar a montarlos), que actúa como una variable impredecible y como catalizador para poner de manifiesto las actitudes de los participantes.
Utilizando este modelo, es posible posicionar a los equipos de trabajo en situaciones que semejen situaciones de la vida laboral en las organizaciones. Las actitudes y procesos aplicados durante las actividades se evalúan y optimizan mediante la discusión en grupo. Esto nos permite establecer similitudes o metáforas facilitando la reflexión y la obtención de herramientas. Se pretende utilizar experiencias lo suficientemente impactantes y significativas, con el fin de que estas sean trasladadas al ambiente laboral.
La confrontación que provoca a los participantes el tener tareas asignadas fuera de su “zona de confort”, es decir, en un ambiente que no es el que ellos habitualmente manejan y con otros seres vivos que no responden a su lenguaje verbal, nos da la oportunidad de intentar y experimentar nuevas actitudes de trabajo individual o grupal y re-descubrir o valorar herramientas a nuestro alcance que se pueden utilizar en cualquier momento de necesidad, y en diferentes contextos establecidos para alcanzar las metas.
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